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24.4.09

Penalty


Vuestro querido Vito Clericuzio, apreciamos enormemente tu ingreso y contribución a este espacio de Minotaurus Project, y os damos la bienvenida con la seguridad de que los debates serán enriquecidos considerablemente con nuevos puntos de vista y perspectivas interesantes.

De entrada, puedo decir que tu post es impresionante, posee tintes de emoción y esbozos de filosofía de manera itinerante, me ha causado tal sensación que opté por imprimirlo. Ese detalle que invertiste en la investigación y en los destellos por beatificar el deporte en cuestión son muy sui generis.

Pero qué decir de las dos últimas líneas con las que cierras tu post? … simplemente sublimes, debido a ello, decidí colocar el cuadro inferior recapitulando todas y cada una de las frases y teoremas célebres que encontré en el. Apreciable “Hincha” hablas de futbol como si de whisky se tratase.

En principio confieso que me sentí un poco incómodo al leer: “-El futbol- ha unido … a la raza humana alrededor de un balón de cuero de medida no.5” porque preferiría que no fuera cierto, me sentiría privado de ideales por que luchar siendo que un trozo de cuero del no.5 puede hacer de nosotros lo que desee jaja.

Estoy de acuerdo en que gritar vituperios , apoyar al equipo y gozar de la camaradería, las golosinas, pistaches y desde luego la cerveza (a la que por cierto mencionas que nace junto con el futbol con un cierto grado de ternura) es algo que alegra el corazón de manera súbita y repentina, pero de manera efímera, de ahí que rechazo completamente cuando dices: “Todas las mentes voltean al cielo agradeciéndole a los dioses” pues no son las mentes, si no los corazones y no agradecen a deidades, en todo caso a patrocinadores jaja. Puedo aceptar que observar al Manchester, al Real Madrid y al Necaxa pueda generar momentos de pasión y emoción enormes, pero de eso a que “sin el futbol ya no existiría la humanidad” Dios santo, espero ser invitado a la ceremonia de recepción del premio nobel de la paz cuando te lo den por esta gran aseveración.

Acepto que el futbol es el deporte por excelencia (mayormente en México y LA), y como mercadólogo puedo decir que necesitamos del futbol pues podemos tener a millones de aficionados atentos a nuestros productos en los medios tiempos y a los jugadores tapizados de nuestras marcas. Pero como un ciudadano de esta civilización que es la especie humana, solo puedo decir que este primitivo deporte (no tiene la culpa de todo) pero si ha sido uno de los grandes distractores de mentes adolescentes y juveniles que les ha impedido la incursión en otros temas que de hecho como civilización ya estamos necesitando.

¿De qué valdría
“gritar vituperios…con el corazón destrozado” si no podemos evolucionar como sociedades hacia mundos con mayor libertad ideológica, exploración científica, y expansión intelectuales? Más aun, me alegro de que tal deporte no hubiese aparecido siglos antes de Cristo, pues seguramente seguiríamos transportándonos en carretas, muriendo de peste y gripas, y vistiéndonos con algunas togas los más decentes, pero eso si, el torneo sería cada temporada puntual, a ver como hubieran traído a Ericsson o al otro Vasco (que no recuerdo como se llama) si aun no se hubieran inventado los aviones.

El futbol es aceptado en la civilización como un entretenimiento, pero no como un todo, de ahí la crítica cuando decimos que hay 10 veces más número de habitantes en el planeta que recuerdan el gol que Diego metió con la mano en aquella final de mundial, que individuos que observaron la llegada del hombre a la Luna.

¿Qué nos debe ocupar como civilización actualmente? Sugerencia: Encontrar una nueva forma de organización económica-política-social que pueda ser sustentable y a prueba de fallos, incluyente en el que la democracia pueda encajar mejor, o si lo prefieren, preocuparnos por la sustentabilidad del planeta tierra en el largo plazo reevaluando nuestra posición cancerígena como sociedades destructivas y consumidoras de recursos naturales, o para los más idealistas: la armonía del poder y coordinación de potencias mundiales bajo un mismo objetivo (utópico por supuesto) pero en lugar de todo esto, lo que está en la mente de muchos es: El probable descenso del Necaxa.

Carl Sagan decía que si Leonardo Da Vinci hubiera empezado sus desarrollos unos años antes, muy probablemente en este siglo que vivimos ya estaríamos explorando el universo con transbordadores espaciales tripulados, ahora, 90 minutos de cada juego por 10 juegos por temporada (realmente no se cuantos juegos son por temporada) serían 15 horas por temporada, multiplicadas por los millones de aficionados porriles que hay, estamos hablando de miles de millones de horas desperdiciadas en entretenimiento (por eso digo que vivimos en una sociedad del entretenimiento) así que en teoría, todos esos hooligans tienen la culpa de que ahorita no estemos disfrutando de un whisky doble junto a una chica hermosa dentro de alguna mansión orbitando Europa (La luna de Júpiter por supuesto).

Así que, apreciable Vito Clericuzio comprendo tu amor por el cuero del no 5, y respeto tu religión, pero simplemente el único balón que me causó emociones (y hasta eso fue solo ira) fue Wilson el protagonista de la película del náufrago, quería patearlo hacia mar abierto.

Por lo demás, os felicito por escribir poniendo tanto énfasis en la emoción que te causa, realmente lograste transmitir ese feeling. Y aprovechando, conmino a Prometeus a pronunciarse y a participar en este debate crítico objetivo.

23.4.09

La pasión que une naciones.


Hoy es mi primera entrada con un tema para causar polémica entre los autores de este blog. Ayer pensando en el tema a exponer hoy, decidí leer las entradas del otro blog en el que escribe Hummel que es http://theneworder24.blogspot.com, de nuevo impactado con toda la sapiencia que plasma en este libro abierto que es la red, quedé con un sabor de boca muy grato lleno de satisfacción y reto.

En varias de sus entradas Hummel hace referencia a un tema que en lo particular “me pico la cresta” y es como dice el Sr. Luis Omar Tapia: “El deporte más hermoso del mundo”, el fútbol.

Habla de que si le dedicáramos el tiempo y el dinero que utilizamos en fútbol en la ciencia, al arte, seríamos completamente otra civilización; más culta, con personas ávidas por el conocimiento para a fin de cuentas poder llegar a la verdad. Que si no existiera el fútbol o que si tuviera un papel menos importante a nivel mundial, tendríamos más Mozarts, Jobs, Galileos, Trumps, Einsteins, Slims etc.

Y he aquí mi punto de vista al respecto.

A finales de la Edad Media
y siglos posteriores se desarrollaron en las Islas Británicas y zonas aledañas distintos juegos de equipo, a los cuales se los conocía como códigos de fútbol. Con el tiempo fueron surgiendo distintos deportes derivados cada quien con sus reglas.

Hasta que un día tocado con la mano de la deidad (26 de octubre de 1863) un visionario inició una serie de reuniones entre 12 clubes de distintas escuelas londinenses con el objetivo de crear un código de fútbol universal y definitivo.

Después de mucho pensar y proyectar sus ideas a futuro Ebenezer Cobb Morley comenzó una de las tradiciones más grandes en la humanidad: combinar la cerveza con el fútbol -imagínense desde el día de su nacimiento están juntos- citó a todos los involucrados en la Taberna Freemason’s para de una vez por todas crear el código necesario que guiara la pasión de gran parte de la humanidad.

Se tomaron unas cervezas, discutieron todo como caballeros visionarios que eran y llegaron a acuerdos que han durado para siempre y así es como el 8 de diciembre del mismo año se logró el consenso para establecer 14 reglas
del nuevo código, el cual recibiría el nombre de association football.

Y a partir de este momento se comienza a escribir una historia llena de fanatismo, de odio, de rivalidades y de violencia es verdad; pero también de pasión, de amor a una camiseta, de entrega, de batallas épicas, sentimientos que han unido a una gran porcentaje de la raza humana alrededor de un balón de cuero de medida no. 5.

Este deporte tiene un momento sublime que muy pocos otras actividades pueden presumir tener, el momento del gol; el ritmo cardiaco se acelera, las gargantas se abren al máximo para gritarlo, todas las mentes voltean al cielo agradeciéndole a los dioses, por el otro lado el sentimiento del rival es igual de fuerte: se pierde la respiración por unos segundos, se abren las gargantas para gritar vituperios y con el corazón destrozado se alienta al equipo.

Es un momento que combina tantos sentimientos y en tantas mentes y corazones alrededor del mundo, porque este deporte también ha sido una de las armas para hacer crecer nuestra amada globalización, que no importa en que rincón del planeta te encuentres pero si eres hincha del Manchester United y Wayne Rooney anota, el sentimiento es el mismo, no importa la raza, género, religión, idioma, nada de eso es importante a la hora de “sentir” un gol.

Y es que este sentimiento no lo provocan exclusivamente los equipos que tienen muchos hinchas. Nada más basta con 2 jugadores y echarse una “cascarita” en donde el esférico no existe y es sustituido por un bote de frutsi y los postes de la portería son sustituidos por 2 piedras, para que en el momento que logras evadir a tu rival y anotes el tan ansiado gol, te invadan las sensaciones antes descritas.

Y es que sin el fútbol desde mi punto de vista ya no existiría la humanidad, habría mucho más guerras de las que ya existen, las guerras civiles serían más frecuentes, ya que el odio real, lo hemos logrado modificar por el odio deportivo. Si no preguntémosle a los ingleses y a los argentinos, cada que se encuentran en el campo de batalla de 120 x 90 m. sienten que de nuevo están peleando por las Malvinas. Y conservan el recuerdo de cada una de estas batallas, es verdad en el campo y en la tribuna hay violencia, pero hasta ahora no se han perdido tantas vidas como en una guerra.

Este deporte lo hemos desarrollado todos los pueblos de alguna forma, los ingleses lo crearon, se expandió en Europa y cada pueblo tiene su forma característica de juego. Pero gracias a los dioses llegó al continente americano y le agregamos nuestra forma picante de ver la vida y el juego se hizo más vistoso. Hoy en día el continente asiático le esta poniendo su sello con la velocidad y piruetas extravagantes, por otro lado en el continente africano, están aprovechando el poder del físico, son altos, fuertes y muy veloces, desde mi punto de vista no creo morirme sin ver a una nación africana campeona del mundo.

Así que bendigamos a este deporte, postrémonos ante su magnificencia y disfrutemos de sus placeres banales que le dan tanta satisfacción a millones de personas en el mundo.